lunes, 3 de febrero de 2014


                                                
Después de haber pasado  bastante tiempo pensando cuál debería de ser la primera entrada del blog, ya que consideraba que era algo importante (por eso de que es la primera impresión, de que tiene que ser algo con mucho contenido, todo profundísimo y esas cosas que se dicen), me he dado cuenta de que no puedo decidirme por ninguna pieza, grupo o estilo. Es decir, que he estado dándole vueltas al asunto en vano. Así que cuando he puesto el reproductor de música esta mañana y ha empezado a sonar Sad Lisa de Cat Stevens me ha parecido que él (el reproductor) había hecho la elección por mi. ¡Oh, gracias, gran reproductor!¡Alabado seas!


De hecho, lejos de parecerme mal lo que ha escogido, me ha encantado. Durante mis meditaciones barajaba las opciones de hablar de Leonard Cohen o Led Zeppelin, ya que quería dedicar en cierta medida la entrada a mi padre, y tanto uno como los otros tienen canciones que me llevan directamente a él. Pero Cat Stevens me viene como anillo al dedo, porque es otro de los imprescindibles en mi recopilatorio paterno.


El hecho de mencionar a mi señor padre viene dado por el papel que él ha jugado en mi relación con la música. En mi casa siempre ha habido música, de todo tipo, y sobre todo se debe a él. Desde muy pequeña he escuchado Rock, Heavy, Clásica..., y ha sido gracias a los vinilos que mi padre ponía en casa. No es que no valore las aportaciones de mi madre, horas de Manolo Escobar o de Los cantores de Hispális, entre otros muchos, y que también me han marcado, pero digamos que me siento más en sintonía con las músicas de mi padre. De entre ellas, una de las que más sonaba era la que hacía este músico, Cat Stevens, del cual él tenía varios discos. Él me sembró en mi el grandísimo amor que tengo hacia la música.

Y no es más que por ese sentimiento, porque estoy con música todo el día, porque mi vida está sembrada de canciones que la adornan por lo que me decidí a escribir de ello aquí.

Como es la primera entrada y no quiero ser especialmente densa, hoy sólo voy a poner la canción determinada por los hados para hoy.





                                            Sad Lisa, (1970), del álbum Tea for the Tillerman



La semana que viene más.
Que la fuerza os acompañe, jóvenes padawanes.