jueves, 24 de abril de 2014




Por fin ya es el momento de hacer ese post pendiente sobre Cat Stevens, tal y como comenté en la entrada anterior.

Este hombre ha tenido una vida curiosa. Nació como Seteven Demetre Geourgiou en Londes, un 21 de julio de 1948. Tras decidir que quería ser músico mientras trabajaba en el restaurante de su familia, consigue su primer contrato con una discográfica, teniendo un gran éxito en las décadas de los '60 y '70. En el año 1077, nadando en una playa de Malibú, la corriente lo llevó mar adentro y le resultaba imposible volver a la orilla. Extenuado y viendo que no saldría de allí vivo decidió que lo mejor que podía hacer era ponerse a reza. El caso es que al parecer la marea remitió, y tal como se lo llevó hacia adentro, lo devolvió a la playa. Tras esta experiencia se planteó toda una serie de dudas existenciales-religiosas, que quedaron resueltas leyendo un Corán que su hermano le prestó. A partir de ese momento dejó de ser Steven para convertirse en Yusuf Islam, y se convirtió a la religión de Mahoma. Además, como estaba asqueado con la industria discográfica, decidió retirarse. Sin embargo nunca ha dejado la música, ha seguido cantando y componiendo canciones, muchas de ellas religiosas (grabó un disco hablado con algunas canciones en 1995 titulado The Life of the Last Prophet), y en 2006 grabó An other cup. Al parecer se considera a sí mismo como un nexo entre el mundo occidental y el islámico, como un espejo en el que se miran ambas culturas.
Se ha viso envuelto en algunas controversias, como cuando le prohibieron entrar en Estados Unidos; también le fue otorgado el premio "Man for Peace" por la comisión de los premios Nobel. Ha realizado algunos estudios sobre el período de Al-Andalus y sobre el Imperio Otomano. Además, ha fundado varias escuelas y ha donado grandes cantidades de dinero para apoyar a las víctimas de conflictos armados.


Se le ha encuadrado como un cantautor dentro de los géneros de Folk Rock,  Pop Rock y Rock, aunque tiene un estilo muy personal que lo hace perfectamente reconocible.Tiene canciones con marcado carácter acústico, generalmente no se acompaña con grandes orquestas, sino con su guitarra y pocos instrumentos más. Además se caracteriza por sus trabajadas líneas melódicas. Creo que es complicado quedarse con una canción única canción de Cat Stevens, así que ahí va mi selección personal:




 1. Sad Lisa (1970), del álbum Tea for the Tillerman.




                                       

 2. Lady D'Arbanville (1979), del álbum Mona Bone Jakon. Al parecer se la escribió a una antigua novia que le dejó algo marcado...







3. Moonshadow (1971), del álbum Teaser and the Firecat.







4. Father and son (1970), del  álbum Tea for the Tillerman.







5. O Caritas (1972), del álbum Catch Bull at Fou. Esta canción está en latín, y habla sobre su premonición del fin del mundo, sobre cómo cree que lo vamos a destruir. Pongo este video, que aunque no es el mejor viene la letra en latín e inglés, por si acaso no dominamos las lenguas muertas.





                                          




Para rematar, y para poder comparar, os dejo una versión de Moonshadow de Mandy Moore. Es verdad que la canción permite hacer casi cualquier cosa con ella porque es preciosa, Mandy le da un toque más dulce y  más pop.








Sé que hay muchas más canciones de Cat Stevens, pero las dejaremos para otros días.


Que la fuerza os acompañe, jóvenes padawanes.

lunes, 3 de febrero de 2014


                                                
Después de haber pasado  bastante tiempo pensando cuál debería de ser la primera entrada del blog, ya que consideraba que era algo importante (por eso de que es la primera impresión, de que tiene que ser algo con mucho contenido, todo profundísimo y esas cosas que se dicen), me he dado cuenta de que no puedo decidirme por ninguna pieza, grupo o estilo. Es decir, que he estado dándole vueltas al asunto en vano. Así que cuando he puesto el reproductor de música esta mañana y ha empezado a sonar Sad Lisa de Cat Stevens me ha parecido que él (el reproductor) había hecho la elección por mi. ¡Oh, gracias, gran reproductor!¡Alabado seas!


De hecho, lejos de parecerme mal lo que ha escogido, me ha encantado. Durante mis meditaciones barajaba las opciones de hablar de Leonard Cohen o Led Zeppelin, ya que quería dedicar en cierta medida la entrada a mi padre, y tanto uno como los otros tienen canciones que me llevan directamente a él. Pero Cat Stevens me viene como anillo al dedo, porque es otro de los imprescindibles en mi recopilatorio paterno.


El hecho de mencionar a mi señor padre viene dado por el papel que él ha jugado en mi relación con la música. En mi casa siempre ha habido música, de todo tipo, y sobre todo se debe a él. Desde muy pequeña he escuchado Rock, Heavy, Clásica..., y ha sido gracias a los vinilos que mi padre ponía en casa. No es que no valore las aportaciones de mi madre, horas de Manolo Escobar o de Los cantores de Hispális, entre otros muchos, y que también me han marcado, pero digamos que me siento más en sintonía con las músicas de mi padre. De entre ellas, una de las que más sonaba era la que hacía este músico, Cat Stevens, del cual él tenía varios discos. Él me sembró en mi el grandísimo amor que tengo hacia la música.

Y no es más que por ese sentimiento, porque estoy con música todo el día, porque mi vida está sembrada de canciones que la adornan por lo que me decidí a escribir de ello aquí.

Como es la primera entrada y no quiero ser especialmente densa, hoy sólo voy a poner la canción determinada por los hados para hoy.





                                            Sad Lisa, (1970), del álbum Tea for the Tillerman



La semana que viene más.
Que la fuerza os acompañe, jóvenes padawanes. 

lunes, 27 de enero de 2014

Declaración de intenciones

1. Esto es un blog de música como habrá otros mil, pero es mío y lo hago por que sí, y punto.

2. Yo soy yo, mis gustos, mis opiniones y mis circunstancias.

3. No pretendo ofender con mis comentarios ni sentar cátedra. No pretendo herir sensibilidades.

4. No trabajo en el mundo de la música, por lo que no gano ni pierdo nada opinando.

5. Será bienvenido todo tipo de comentario, aportación, corrección y crítica, siempre que se haga con el debido respeto. Como tengo boca me equivoco y no me molesta reconocerlo.

Dicho esto, saca el güisky cheli.